6 de diciembre de 2006

pescando

Cadenas y cadenas de torpes gestos y presencias. Montañas azules que a lo lejos esperan, cómo si no hubiese más que escurrirse con la lluvia, que expandirse bajo el cielo por la eternidad. Yo cazando palabras en mi mente obtusa y soñadora. Cazando como si fuesen mariposas esas letras en la oscuridad de mi caja ectoplásmica. Saludos Simón si es que no he cazado ya algo de tu pertenencia en este mar de aleteos del pozo gigantesco de las palabras humanas. Hasta donde los limites de tu presencia o la mía, hasta donde esta barrera membránica, no es más que una difusa utopía construida por un microscópico hermano. Hasta donde al viajar con mis ojos cerrados no puedo colocarme a tu lado en el eterno mar de las palabras, y debatirnos por los peces que a ti y a mi se nos escapan de las redes

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