No tienes que ser discipula, fan, crítica, ni enemiga, solo tienes que ver, ni siquiera con límite de tiempo, prestarme tus ojos para verme en ellos, ser una testiga.
8 de diciembre de 2006
tus formas
Sos esa que esperaba
Que se fue y quizás no vuelva
Te amo en cada pliegue,
Cada risa
Cada cigarro
Eres la sororidad perfecta
La conexión absoluta
Como te pienso y te deseo
Vos lo sabes y no contestas
La respuesta ninguna quiere afrontarla
El amor parece un juego demasiado diáfano
moco caído
Vengo de nuevo, con el moco caído,
con las lágrimas que pesan,
con todas mis valijas y con un costal de culpas.
Llego,
parece que el tiempo no ha pasado,
las cosas intactas, los lugares comunes,
el frio del piso que me espera
y el jardín con la fruta fresca.
La casa vacía, todos huimos de ella.
Mi madre con sus padres,
mi padre con el trabajo,
mi hermana con la escuela,
mi hermano con el futbol
y yo
yo me fui…
corrí de la censura.
Creo
Creo en la luz, en como construye realidades
creo en la oscuridad, que oculta rastros y verdades
creo en vos, quiero creer en nos,
en nuestros sueños brillantes,
en nuestras voces distantes
en nuestras manos semejantes
baldosas naranja
Ese color naranja que siempre quise en mi casa,
esas baldosas de barro cubiertas de un barniz gastado por los años.
Cuántos días no pase sobre esas baldosas,
jugando con un triciclo una pelota o simplemente con mis manos.
Hoy hay cajas y cajas, todas atiborradas.
Todas llenas de recuerdos, de algún artefacto cuya utilidad actual es solo memorística: la bufanda de la amiga amante, aquellos discos que buscamos de tienda en tienda, los libros que por horas escogimos, aquel suéter que compramos de prisa en la paca, la sartén para los huevos fritos, los miles de pares de zapatos que conservo y en fin.
Artefactos sobre las baldosas, las baldosas que siempre quise, los recuerdos sobre los artefactos, las baldosas de mis recuerdos, los recuerdos de las baldosas, en fin espiral naranja caja, caja de recuerdos, naranja de baldosas.
desangrarse
Llegamos al limite de las tensiones,
pusimos al límite nuestras propias pasiones
Te vas.
En el limite de la vida
Nos abrimos tantas llagas
Nos rasgamos tantas heridas
Era necesario desangrarse
Darse, darse y darse
Era necesario terminarse
Antes de poder marcharse
hablemos claro
Sabes por qué te llamo
No tengo que explicar estos impulsos
Me gustas, estoy sola
Sos del tamaño que quiero
Con las ganas que necesito
Con la medida perfecta a mis ausencias y mis melancolías
Tenés el porcentaje de alcohol exacto para mi hígado
Y la mirada con el nivel de lucidez necesario para dormir en mi regazo
6 de diciembre de 2006
tormenta
Respiro al ritmo de la lluvia
que no pare, que no pare
que la vida no se escurra
no quiero tras de mí la calma
quiero seguir siendo tormenta